Las viudas de Pep Guardiola: Carlo Ancelotti fuera del Bayern

El técnico “fet a Catalunya” dejó una vez más la vara muy alta para su reemplazo. Mientras en el Manchester City sigue descifrando los secretos del fútbol inglés, sus colegas padecen su legado. Se confirmó la salida de Carlo Ancelotti del Bayern Munich, luego de que no lograra resultados ni funcionamiento.

La muletilla “juegan solos”, que se le adjudica a Pep cuando dirige, caduca al cederle a un colega el timón del Titanic para que lo hunda. Independientemente de los resultados, nadie pudo elevar o al menos equiparar sus obras maestras. Nadie puede lograr luego de su partida que los jugadores “jueguen solos”. Y de hacerlo, termina en una desilusión.

Guardiola sin dudas tiene una obsesión y convencimiento por el funcionamiento colectivo armónico. Basta verlo en los equipos que dirigió para entender sus puntos clave. Presión alta, tenencia dinámica y búsqueda del arco rival a partir de las variantes que da esa misma posesión. Desmarques, asociaciones y complicidades. Busca en cada equipo sellar una idea a partir del protagonismo escénico y del sometimiento del rival. Y dentro del concepto general, abarca todas las herramientas que el juego le da. Puede ser con 4 en el fondo, con 2 delanteros o con 5 volantes, pero el equipo de Pep se puede distinguir a la distancia.

Luego de llevar su obra maestra a un nivel competitivo exponencial, abandona la banca del Camp Nou por un profundo desgaste luego de tanta intensidad. El diagnóstico de algunos medios fue: “En ese equipo dirige cualquiera, los jugadores de esa clase juegan solos”. Pese a haber tomado decisiones fundamentales y a la vez apostado por incógnitas. Se fue Ronaldinho y más adelante Eto’o y subió al primer equipo a Busquets y Pedro. Le dio protagonismo a Xavi y rescató a Iniesta para que Messi pudiera desenvolverse y ser el artillero del equipo.

Con su salida, el Barcelona cayó en un profundo retroceso en lo que refiere al paisaje futbolístico. Martino y Luis Enrique confiaron en la respuesta instintiva de cada jugador. Con el correr del tiempo, se fue creando la “Messi dependencia”. El esperar las genialidades del 10 pasó de ser una frutilla a una ideología accidental. Por supuesto que no tiene que ver con la comodidad o la no inteligencia, sino con la incapacidad.

Similar situación aún más grosera ocurrió en Munich, donde sin dudas Guardiola se reinventó y logró consolidar un equipo que fue una facultad de fútbol. Jugadores que juegan en todas las posiciones, aumento de la dinámica, mayor volumen de juego, disminución de pases producto de mayor resolución. Ni Muller todavía sabe de que jugó en esos años de hegemonía en la liga.

Pero en el periodismo la satisfacción no era total ya que Pep “tenía cracks que si o si deberían haber ganado la Champions”. No alcanzó, como siempre. Luego de pegar el portazo con varias conquistas en la liga por gran diferencia y varias semifinales de Champions (bien y mal perdidas) cedió su lugar a un experimentado pero diferente Carlo Ancelotti.  Con sello tano y varias conquistas en su haber, venía como la salvación y el puntapié final para avanzar en esos 2 escalones que le faltaban al Bayern en el resultado (semifinal y final de champions). Los jugadores como Ribery hablaban de una satisfacción por su salida, mientras que Xabi Alonso sentía nostalgia por el equipo que el mismo había denominado como “música Jazz”.

Después de haber llegado al club Bávaro con una champions proveniente del Madrid en su bolsillo, nos imaginábamos que el equipo de Carlo Ancelotti iba a “jugar solo” e incluso iba a ser más efectivo todavía. Sin embargo, la realidad fue abrumadora y el Bayern se despidió en cuartos de final no estando a la altura de las circunstancias. Sin variantes, sin estilo propio y sin reinventarse.

Con el tiempo, los números y sobre todo la pintura (las características del equipo) Guardiola demostró que al “fútbol moderno” no juegan los jugadores sin determinadas instrucciones. Marcó que la única verdad es la realidad. Sin concepto, propuestas y convencimiento no hay un buen equipo. Lo que hay es un equipo con buenos jugadores. Y más claro aún, con solo buenos jugadores, no alcanza ni para llegar a la esquina.

Guardiola y secuencias de sus grandes pinturas.

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5 opiniones en “Las viudas de Pep Guardiola: Carlo Ancelotti fuera del Bayern”

    1. el artículo, como tantos otros, da por sentado que si alguien no logra que un equipo de Guardiola juegue bien es “hundir el Titanic”, “chocar la Ferrari”, “ganarse la lotería y dilapidar el dinero”, y otros símiles. ¿Nadie piensa que no solamente un entrenador como Guardiola (o un Bielsa, un Luis Enrique, etc) se desgasta después de algunas temporadas a máxima exigencia? ¿Es el mismo jugador aquél que es dirigido por Guardiola en la temporada 1 que 3 años después? ¿Los mecanismos adquiridos jugando en un sistema deben ser válidos para todos los sistemas? ¿En cuánto entorpece el proceso el trabajo de un entrenador todo aquél input que, con los años, ha ido metiendo en sus cabezas un entrenador anterior? Si ni el propio Guardiola fue capaz de mantener alta la motivación (ni la suya ni la de sus jugadores, ni en el FC Barcelona ni en el Bayern Munich), podemos dar por sentado que sus sucesores lo tendrán tan fácil?

  1. Creo que el artículo no tiene en cuenta que es muy difícil que un entrenador te vuelva a generar lo mismo que te genera Guardiola. Pep es un maestro, y el jugador se queda con esa sensación, y luego espera lo mismo de su próximo entrenador. Además hay que agregar el desgaste mental de haber sido dirigido por alguien que te exige el 100% día a día, y otro hecho fundamental: Los momentos del futbolista. ¿Es lo mismo la versión de Xavi que entrena Guardiola a la que entrena el Tata Martino?, ¿Es lo mismo la versión de Robben que le tocó al catalán que la que le tocó a Ancelotti?. ¿Es lo mismo el Ribery del 2013 que el del 2017?. Tanto en el Barcelona como en el Bayern Munich, el de Santpedor ha dirigido a baluartes de sus equipos que estaban en su momento cúlmine, y por una cuestión de edad, incluso ya en sus últimas temporadas con Pep ese rendimiento estaba teniendo mermas importantes. Creo que, al haber dirigido solamente en dos clubes, las evaluaciones deben ser menos generales y más puntuales.

    1. Como todo en la vida, la gran diferencia que hace el trabajo de Guardiola es el “actuar como Guardiola”, no el saber lo que sabe. ¿Se acuerdan de lo que dijo Pep cuando no se le daban los resultados en el Manchester City? ¿Empezó a dar volantazos o poner excusas? ¿Dijo que en vez de 500 millones necesitaba 1000? No. Siguió haciendo su trabajo, con exigencia, pero con paciencia. Que los dirigentes respeten, apoyen, traguen sapos y esperen que se den los resultados (no pateando el tablero como han hecho con Ancelotti en Munich) es mucho mérito del entrenador.

  2. Cada equipo es único e irrepetible.

    Más allá de que se mantengan los mismos intérpretes. Ni hablar si cambia el entrenador. Y lo enlazo desde la perspectiva sistémica.

    Considero que es normal que los equipos sufran modificaciones. Y más si existe dinamismo en los elementos que intervienen (entrada y salidas de DT, jugadores).

    Por último, quedará a criterio personal la evaluación o conclusión final del desempeño de un equipo antes de X entrenador o después de X entrenador.

    En resumen… Felicitaciones por la web y sus artículos. Un sitio para leer textos con armonía y de forma amena.

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