Marcos Mustio al desnudo: la ajetreada vida de un comentarista de fútbol

2011/365/84 On The Air

Photo courtesy of cogdogblog(CC Attribution)

No para de hablar por teléfono. Marcos Mustio sabe que estamos acá esperando para hacer la segunda parte de la nota pero ni se molesta en hacer alguna seña de bienvenida. Si quiere aparentar algo, es estar demasiado ocupado. Cuelga la llamada y con un ademán nos indica que lo hagamos rápido. Nos sentamos en la mesita en la esquina del bar y empezamos.

Hola Marcos, gracias por atendernos otra vez. Queríamos hacer la parte dos de la entrevista ya que la primera generó muchísimas reacciones.

MM: Como era lógico, estoy acostumbrado a ser reconocido y realmente me lo merezco si pensamos en mi trayectoria.

CJ: ¿Te estás poniendo al nivel de periodistas de renombre?

MM: Al mismo nivel, no. Infinitamente por encima, que es lo natural.

CJ: Veo que el tiempo pasa pero tu nivel de humildad sigue bastante deficitario.

MM: La humildad es un defecto del que tiene cosas que aprender. Yo no te voy a decir que nací sabiendo pero es verdad que tengo una capacidad de evolución por encima de la media. Odio la hipocresía y la mentira: el que no piense que soy un genio del periodismo deportivo mejor que cambie de canal.

CJ: Bueno, vayamos a las preguntas concretas que por este camino no vamos a empezar bien… 

MM: De acuerdo. Hagámoslo rápido que hoy estoy todo el día de reuniones con representantes.

CJ: ¿Y eso?

MM: Tenemos que planificar la semana, vamos viendo qué jugador tiene que jugar bien, cuál se estanca y cuál decididamente está nada más que para pelearle el puesto a Iniesta en Japón.

CJ: Bueno… no tenías un ejemplo mejor? Mira que el puesto de Iniesta no es para cualquiera. Es fácil criticarlo pero ha querido reducir un poco la presión con respecto a jugar en el Barcelona. El puesto de Iniesta en Japón ya es mucho objetivo para un jugador Argentino…

MM: ¿Y quién habla de jugar al fútbol? Iniesta ya no sirve ni para atender un puestito de flores en la plaza, me refería a eso pero con respeto. Yo quería ser elegante y vos no me dejas. Antes que mentir prefiero ser directo.

CJ: Pero aparte de esta barrabasada… ¿Qué tiene que ver el rendimiento de un futbolista con lo que Ud. hable con su representante?

MM: Yo no bajo mis niveles de humildad pero vos seguís siendo más inocente que los que creen que el VAR llegó para transparentar el fútbol…

CJ: Insisto, la forma de jugar de un futbolista no puede ser determinada por lo que vos cuentes en la radio.

MM: Te equivocás. Siempre caemos en lo mismo. A vos te falta entender que una cosa son los hechos y otra la historia sobre los mismos. Nosotros hacemos una estrategia en la que según cómo contemos la película hay jugadores, DT, periodistas y árbitros que van para arriba y otros que bajan…

CJ: ¿Sos uno más de los que dicen que el fútbol es un negocio sucio controlado por mafiosos?

MM: Yo nunca voy a decir eso. Me limito a decir que son las reglas de la industria.

CJ: ¿Y cuando decís “nosotros” a quién te referís?

MM: No te puedo dar nombres, eso lo sabrás entender. Pero somos un colectivo de personas que velamos por que el negocio siga creciendo, que los recursos se aprovechen de la mejor manera y por que la rueda siga rodando en la dirección adecuada.

CJ: Me espanta lo que decís, es de un cinismo pestilente.

MM: Vos seguí con esa postura idealista insostenible y vas a seguir ahí, trabajando para un blog que no lo conoce ni tu mamá mientras yo estoy a punto de fichar por una cadena internacional.

CJ: Bueno, en este mundo global digitalizado no es tan importante llegar a un medio tradicional como generar una audiencia que valore lo que haces.

MM: Vos andá a tratar de pagar el alquiler de tu departamento con palmadas en la espalda y likes de Facebook, mientras yo y los que entienden de negocios como yo, vamos ahorrando en verdes.

CJ: ¿Y no te da vergüenza rebajar los valores y la ética del periodismo manipulando la realidad de esa manera?

MM: Ante todo quiero hacerte una aclaración: yo no soy periodista, soy abogado. El periodismo es una profesión de idealistas blandos que han dejado un hueco apetecible donde gente práctica como yo está aprovechando las oportunidades.

CJ: Ya estamos llegando al punto donde empiezo a preguntarme para qué hemos venido a entrevistarte…

MM: Yo no te obligué a nada, vos me viniste a buscar y lo siento mucho si tu imagen ideal de Marcos Mustio no coincide con la realidad. Yo siempre voy de frente, eso es lo que le gusta a la gente. Me debo a mi público.

CJ: Para ir de frente creo que vas dando demasiados tumbos: pusiste por las nubes a Sampaoli antes del Mundial de Rusia y después fuiste el primero en masacrarlo cuando la Selección Argentina se tuvo que volver.

MM: Sos cabezota eh… ya te lo expliqué, pero te lo reitero: nosotros nos limitamos a describir una situación esperada como si fuera la realidad, por ejemplo: “la Selección del mejor jugador del Mundo espera poder dominar fácilmente a un equipo amateur de Islandeses que no pueden hacer ni un picado solteros contra casados por falta de gente”. Esa frase es una conclusión lógica de la sumatoria de experiencias, sueños y expectativas del hincha medio. Nadie sabe donde está Islandia (yo tampoco ni me interesa), nadie sabe qué hace Sampaoli en los entrenamientos, nadie sabe cómo está Messi, pero esa superioridad absoluta “en los papeles” es un hecho consumado (en el imaginario colectivo) y tenemos que llenar horas y horas de TV y radio amasando ese pan.

CJ: ¿Y entonces?

MM: Y entonces es obvio: no es nuestra culpa si después los protagonistas no están a la altura de esa concepción colectiva que emana del pueblo. Si son tan muertos que no pueden ganarle fácil a Islandia, merecen todo el peso de la repulsa. 

CJ: Supongamos que sí, pero en todo caso ustedes debieran hablar del juego y en vez de esto se la pasan hablando de cosas accesorias como si Pavón le pegó una piña a Mascherano o si “El club de amigos de Messi” es el que arma el equipo al DT…

MM: ¿Pero vos estás ebrio? Mira si me voy a poner a hablar del juego para gente que no entiende nada… deja… es mucho más práctico atizar la máquina de rumores, poner el foco en lo anecdótico y cuando la bola de nieve pase y arrase con todo poner cara de sorpresa. ¿Vos lo oíste a Sampaoli hablar algo del juego después de renunciar?

CJ: Y… la verdad que nadie le preguntó… que yo sepa.

MM: ¿Ves? Si nadie le preguntó es porque a nadie le interesa. El juego es un dato superficial… acá nosotros vamos a lo estrictamente necesario por el bien del negocio.

CJ: Pero eso lo estás afirmando vos, que sos una hormiga en la maquinaria de los medios especializados en fútbol.

MM: Te doy un consejo: ponete a mirar alguno de esos programas de pseudo especialistas que hay en todas las cadenas de TV. Si prestas atención vas a poder detectar que hay patrones comunes que se van reutilizando y aplicando a diferentes clubes, jugadores, entrenadores… Imagina que hay un estante con 20 latas y se van asignando temas a cada una según lo que convenga. 

CJ: No doy crédito… solo por seguirte la corriente, ¿cuáles serían esas latas?

MM:  Te tiro cuatro o cinco que ya me queda poco tiempo. “El equipo X no juega a nada pero solo se nutre de individualidades”, “El equipo Z está alineado con las ideas del entrenador y por eso se sabe a qué juega”, “El equipo J sale a ganar en cualquier cancha”, “El equipo H sabe jugar mejor de visitante que de local y por eso tiene tan poca efectividad en su campo” y así sucesivamente.

CJ: ¿Vos me queres decir que no hay una opinión sincera y que todo se asigna de forma más o menos burda, que no hay un trabajo de reflexión adecuado?

MM: Tu candidez no deja de sorprenderme. En el fútbol hay 2 profesiones vocacionales que son jugador y DT, y una “frustracional” que es el periodismo. Entiendo que tengas frustraciones por “mirarla de afuera” pero sinceramente creo que no te da para más. Te ilumino un poco: el fútbol es más de un 50% fruto del azar, la pelotita entra o no. Si alguien patea un penal, pega en el palo y entra, es un genio del fútbol mundial, mientras que 5cm de diferencia en el tiro (cuando no es gol) transforman al ejecutor en un imbécil, un bueno para nada y un atontado…  A nosotros nos pagan por estar en el aire, el sueldo es un dinero que nos pagan por año y encima de eso arreglamos canjes, cometas por movidas en el mercado y regalos varios que nos merecemos. Imagina que si perdiéramos de vista esta realidad, y nos pusiéramos a perder el tiempo tratando de entender el juego (no hace falta, realmente, para opinar de fútbol de forma profesional) estaríamos, principalmente, perdiendo dinero…

Lo siento pero te tengo que dejar, tengo una mesa redonda donde hablo de seguridad en espectáculos deportivos.

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