“¿Mamá, papá, qué estáis haciendo?” La carta del CD Leganés a los padres del fútbol

Muchas veces quienes hemos asistido a canchas a ver fútbol infantil nos sorprendemos por la brutalidad de los padres del fútbol, quienes aparentemente deben actuar como adultos responsables, pero a la hora de ver a su hijo entrar al campo de juego, se transforman. Todos a su alrededor pasan a ser rivales o enemigos. El padre del compañero de su hijo, el padre del adversario, el árbitro, el entrenador, todos son peores que su pequeño.

Generalmente esto sucede porque quieren que su hijo triunfe en el fútbol, que llegue muy lejos y gane millones, pero ¿qué piensa el niño que está jugando? Intenta concentrarse en patear el balón para donde el entrenador le diga, en jugar con sus compañeros de equipo, en divertirse… hasta que desde fuera comienzan los gritos…¿qué pasó? ¿Alguien pelea? ¿Como puede reaccionar un niño cuando ve a su padre en las gradas agarrado del cuello con otro hombre que ni siquiera conoce? ¿Qué piensa el chico cuando el padre insulta a su entrenador, o a su mejor compañero, solo porque fue reemplazado por él? Si el niño no se preocupó por eso, ¿por qué el padre debe hacerlo?

 El Léganes publicó una carta que colocó en las entradas al Estadio Anexo Jesús Pol haciendo hincapié en el buen comportamiento y el esfuerzo. Esta carta que se ha vuelto viral, hablando desde el lado de un niño que sufre esta situación. A continuación el escrito del club:

“¿Mamá, papá, qué estáis haciendo?

No sé cómo decíroslo. Seguramente pensáis que lo estáis haciendo por mi bien, pero no puedo evitar sentirme raro, molesto, mal.

Me regalasteis una pelota cuando apenas empezaba a andar. Aún no iba a la escuela cuando me apuntasteis en el equipo. Me gusta entrenar durante la semana, bromear con los compañeros y jugar el domingo como lo hacen las estrellas. Pero cuando vais a los partidos… no sé. Ya no es cómo antes.

Ahora no me dais una palmada cuando termina, ni me invitáis a tomar algo. Vais a la grada pensando que todos sois enemigos, insultáis a los árbitros, a los entrenadores, a los jugadores, a otros padres… ¿Por qué cambiasteis?

Creo que sufrís y no lo entiendo. Me repetís que soy el mejor, que los demás no valen nada a mi lado, que quién diga lo contrario se equivoca, que solo vale ganar. Ese entrenador al que llamasteis inepto, es mi amigo, el que enseñó a divertirme jugando. El chico que el otro día salió en mi puesto, ¿os acordáis? Sí, aquel que estuvisteis toda la tarde criticando porque “no sirve para llevarme el portabotas”. Ese chico va a mi clase. Cuando lo vi el lunes me dio vergüenza.

No quiero decepcionaros. A veces pienso que no tengo suficiente calidad. Que no llegaré a ser profesional y a ganar millones como queréis. Me agobiáis. Hasta he llegado a pensar en dejar de jugar. Pero ¡me gusta tanto el fútbol! Por favor, no me obliguéis a deciros que no vengáis más a verme”.

El encargado de las divisiones inferiores del club y además quien tuvo la idea de esta carta, Jorge Broto, habló con AS y algo de lo que dijo fue “El comportamiento de algunos padres contra los árbitros y contra los propios entrenadores es un problema muy gordo. No hablo del Leganés, sino del fútbol en general. Queda mucho trabajo por hacer”. 

Photo courtesy of Tw: @Blanquivioletas

Además con respecto a estos ataques de ira de los padres dijo “A algunos padres sólo les dura 10 minutos. A otros, todo el partido. En todo caso hemos notado como algunos padres se han relajado. Jamás hemos tenido problemas salvo casos aislados, pero el comportamiento ha mejorado algo más desde que colgamos la carta”

Te echaré de menos hasta que nos volvamos a encontrar, por Ulises Barbera

1860 Munich

El club alemán TSV 1860 Munich, uno de los clubes más antiguos del país y miembro de los fundadores de la Bundesliga, se verá obligado a abandonar el fútbol profesional, luego de que uno de sus principales accionistas decidiera no invertir el dinero pertinente para la licencia correspondiente, posterior al descenso a la tercera categoría.

Luego de caer frente al Regensburg de la 3. Bundesliga, lo que determinó que el conjunto muniqués sería relegado a la 3 división alemana, la situación por la que pasaba el club llevó a su máximo inversor, el Jordano Hasan Ismaik (quien compró el 60% de las acciones en 2011), a no pagar la licencia obligatoria para permanecer en la Liga Alemana (DFL).

“El compromiso de Hasan Ismaik con el TSV 1860 Munich fue claro a lo largo de los años. Lamentablemente, ya no es posible pagar la suma requerida para la tercera categoría porque el club rechaza tomar las medidas necesarias para solucionar sus numerosos problemas”, anunció en un comunicado HAM International, la empresa del millonario jordano.

En 2011 Hasin decía “TSV 1860 tiene una gran tradición e identidad que debe ser preservada y apoyada. El club tiene un potencial enorme y una base de aficionados verdaderamente grande y apasionado. Haré todo para traer TSV 1860 de nuevo en la zona de beneficio”.

Un poco de historia…